Lo aseguró Marcelo Lenzi, residente de El Trébol, Santa Fe, el primer autorizado para conectar su sistema equipo renovable a la red eléctrica. En entrevista exclusiva con Energía Estratégica analiza los beneficios que implica usar este tipo de tecnologías. Un caso testigo que empieza a sentar jurisprudencia.

Marcelo Lenzi es el primer vecino en la provincia de Santa Fe, de dos que ya están registrados según la Empresa Provincial de la Energía –EPE-, en instalar paneles solares interconectados con la red común de media y baja tensión. En poco tiempo reduje el consumo en un40 por ciento”, evaluó el ciudadano de El Trébol.

En una entrevista realizada por Energía Estratégica, Lenzi habló de lo que significa utilizar la energía renovable de un modo eficiente, aprovecharla (e intentar generarla en lo posible) a partir de las condiciones que nos presenta la naturaleza.

Para el trebolense “hay mucho por hacer a nivel domiciliario”, lo cual no sólo tiene que ver con la inversión de los particulares, sino que “se puede ahorrar energía sin gastar plata, cambiando de costumbres”. En diálogo con este medio aseguró que aquello tiene que ver con “hábitos”, “hechos” y aquello que está “por hacer”.

Por experiencias como esta es que, según autoridades de la EPE, desde distintos lugares de la provincia santafecina, que es la única que goza de una legislación rigurosa para este tipo de prácticas en el país, se están dando numerosas consultas sobre cómo plantar artefactos de energía no convencional solar o eólica.

Por su parte, el Ente Nacional Regulador de la Electricidad –ENRE- está en la contemplación de una regulación que establezca pautas técnicas en todo el país. Si bien hay varias experiencias ya en distintos puntos de Argentina, el resto de las empresas de servicios no tienen un proyecto formal, por lo que coordinan un acuerdo improvisado con vecinos.

Sobre la importancia de tomar conciencia ecológica y su beneficio económico, Lenzi analizó: “Si tenemos en cuenta que en el país hay aproximadamente 9.000.000 de hogares, y suponiendo que sólo un tercio de las domicilios esté en condiciones económicas de hacer la inversión, tendríamos un ahorro anual de aproximadamente 6.600 GWh”.

Si tenemos en cuenta ese razonamiento y consideramos que “la energía se está pagando $1.500/MWh”, Argentina se ahorraría casi 10 mil millones de pesos anuales.

¿Se podría decir que las energías renovables van de la mano con la eficiencia energética?

Si, tal cual. Trabajar en energías renovables sin pensar en eficiencia energética no es bueno. La gente que trabaja y que consume ER sabe del “costo de obtención” que tiene la misma (sol y viento hay cuando la naturaleza lo dispone), por lo que no es viable pensar en derrochar energía, que podría ser mejor aprovechada o almacenada para utilizar en otro momento.

¿En qué medida usar un sistema fotovoltaico te hizo plantear un consumo eficiente?

Con los costos actuales de energía eléctrica por redes (muy subsidiados) y los costos de inversión de los sistemas fotovoltaicos (algo elevados todavía en el país), lleva a pensar en el modo de ahorrar energía para colocar un equipo fotovoltaico adecuado, que pueda autoabastecer el consumo del cliente sin la necesidad de hacer una gran inversión; esto es, no derrochar energía sino que el cliente “realice las mismas actividades” pero consumiendo menos.

Aclaro que los sistemas fotovoltaicos conectados en paralelo a la red son mucho más eficientes que los sistemas autónomos, ya que se utiliza toda la energía que capta el panel solar (o se consume o se inyecta a la red). Los sistemas autónomos tienen la desventaja de perder parte de la energía cuando, por ejemplo, el almacenador de energía (batería) está totalmente cargado y no hay consumos.

¿En qué porcentaje logró reducir el consumo de luz mensual desde que usas el sistema?

Para tener una idea, coloque un sistema fotovoltaico para que cubra (en 1° instancia hasta completar el total de la instalación) el 15% del consumo que tenía.

A su vez, hice unos retoques en eficiencia energética, como ser cambio de varias luminarias por led, pintura fibrada sobre el techo, recubrimiento del techo expuesto al sol, etc. Esto me hizo reducir un 25% más. Es decir, en poco tiempo reduje el consumo en 40%.

Esto puesto en números es: consumía bimestralmente 650 kWh y ahora el gasto ronda los 400 kWh. De los 250 kWh ahorrados, 75 kWh son con el sistema FV y 175 con EE (luces principalmente).

Teniendo en cuenta que el sistema FV puedo agrandarlo más de 4 veces, pasaría a generarme otros 300 kWh/bim y prácticamente estaría equilibrando lo generado con lo consumido.

¿Cuáles son las recomendaciones que podes brindar a la gente para reducir el costo de la factura de luz?

Creo que hay mucho por hacer a nivel domiciliario, pero hay que dividirlo en los “hábitos”, lo “hecho” y lo “por hacer”.

Los “hábitos” son los ahorros que podemos generar desde un cambio de costumbres, sin la necesidad de invertir plata. Por ejemplo, lavar los platos 1 vez al día todos juntos y no varias veces de a poco (el agua se calienta 1 vez y no varias veces), planchar tandas considerables de ropa y no da a pocas prendas (el calentamiento de la plancha se hace 1 vez y no varias veces), descongelar alimentos a temperatura ambiente o al sol sin la necesidad de usar el microondas, apagar luces cuando no las usamos, colocar las luces exteriores con fotocélulas (para evitar que queden prendidas durante el día), regular la temperatura de los climatizadores (Aire acondicionado y calefactor) a temperaturas razonables (25 °C en verano y 20 °C en invierno), utilizar la heladera de manera racional, ya sea con las temperaturas seteadas y con las aperturas y cierres de puertas, etc.

En lo “hecho” (la casa existente por llamarlo de alguna manera), una forma rápida es el cambio de la iluminación por lámparas led (tiene implicancia directa en el resumen de la factura de energía eléctrica (el cliente lo va  a percibir rápidamente). También tratar de aislar la casa lo máximo posible (en verano cerrar las persianas que miren al sol y en invierno los vidrios expuestos a vientos), y las aberturas (puertas, ventanas y tapa rollos) tratar de impermeabilizarlos lo mejor posible; todo ayudará a no ganar (en verano) o a no perder (en invierno) calor. Si por refacciones se harán cambios de aberturas, se recomienda usar el doble vidrio hermético.

Otras cuestiones pasan más por los electrodomésticos. Si bien no se puede salir a comprar todos los electrodomésticos nuevos, que se tenga en cuenta al momento de hacer una nueva inversión en los mismos, que sean de clase A de EE (pueden ser A+ o A++).

En lo “por hacer”, llamemos a la nueva construcción, ya prever una arquitectura sustentable ya que el 40% del consumo energético de una casa está relacionado a la climatización, por lo cual es fundamental tenerlo en cuenta en la etapa de diseño. También pensar en hacer domótica con gestor de energía.

¿Cómo podría contribuir al país generalizar el uso de estos dispositivos?

Un sistema FV domiciliario, en la zona central del país, de sólo 1,5 kW podría hacer ahorrar unos 2200 kWh anuales. Si tenemos en cuenta que en el país hay aproximadamente 9.000.000 de hogares, y suponiendo que sólo un 1/3 de las domicilios esté en condiciones económicas de hacer la inversión, tendríamos un ahorro anual de aproximadamente 6.600 GWh.

Según CAMMESA, en su página, la energía se está pagando $1.500/MWh, es decir, el gobierno se ahorraría de comprar energía por $9.900.000.000 (casi $10 mil millones) anuales.

Los números hablan por sí solos… sólo incentivando las ER se podrían lograr esos ahorros en importación de energía.

http://www.energiaestrategica.com/sistemas-fotovoltaicos-en-poco-tiempo-reduje-el-consumo-en-un-40-por-ciento/