Los empresarios del sector insisten en establecer facilidades para acceder a financiamiento. Sin créditos a tasas razonables se tornan inviables los proyectosde mediana y gran escala, sobre todo en un contexto internacional de competencia y alto grado de desarrollo tecnológico.

El ex presidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER) y titular de Gea Biodiesel,Alfredo Langesfeld, explicó a Energía Estratégica, que el obstáculo primero para el desarrollo de las energías renovables en Argentina, recae en la falta de apoyo financiero.

La escasez en cuanto a líneas de créditos, así como la incipiente necesidad de importar gran parte de los insumos destinados al desarrollo sustentable, convierten a las iniciativas previstas por las firmas locales en alternativas poco competitivas.

La falta de aportes financieros se ve reflejada en las diferentes áreas del sector. Con relación a la energía eólica, el retorno sobre inversiones Langesfeld estima en un plazo de entre 5 y 12 años, en función de las particularidades de cada propuesta. En todos los casos se requiere de capitales intensivos.

Más allá de que el aire es gratuito, y por estos pagos, con un potencial apto para generar energía eléctrica en el 70 por ciento del territorio, instalar un aerogenerador capaz de aportar 2 MW implica una inversión aproximada de entre 1,8 y 2 millones de dólares.

“El exterior produce las aspas, torres y motores, que en Argentina no producimos,  tenemos la necesidad de importar todo”, explicó el profesional. Esto, sumado a la falta de autorización para expropiar divisas, y a contratos que al momento están en stand by, empeora las condiciones de inversión.

En el marco de lo anterior, el experto destacó la necesidad de garantizar la seguridad política y económica de las iniciativas en carpeta, puesto que el desarrollo de este tipo de energías exige de un marco regulatorio estable, tanto para el inversor local como para el extranjero.

“Las estrategias que buscan impulsar la producción de energías renovables, cobraron sentido a partir de 2007, cuando el ex presidente Nestor Kirchner decidió impulsar las economías regionales. En este contexto, sugiere pagar más en pos de cuidar al planeta Tierra, porque Argentina tiene la bendición de tener todo, en cuanto a recursos y territorio. Lamentablemente, lo que falta es capital y los que fabrican o producen maquinaria, están en el exterior. Por eso, la mejor manera de concientizar es propiciar las condiciones para el desarrollo”, finalizó Langesfeld.