Es una iniciativa de Colectando Sol, organización dedicada a la producción de servicios de energía solar y al desarrollo educativo en este campo. Con fines de aportar al autoabastecimiento, el colectivo instala la posibilidad de producir colectores solares, lumiductos, cocinas, hornos y demás elementos óptimos para la vida cotidiana, de forma domiciliaria y con recursos accesibles.  .

Qué pasaría si pudiéramos pensar en producir nuestra energía propia, sin necesidad de realizar grandes inversiones? ¿Cuánto cambiaría el sistema social si los sectores postergados, o aquellos que se encuentran aislados de la red de tendido eléctrico, contaran con el servicio mediante fácil acceso? En algún rincón de Buenos Aires, la utopía es capaz de concretarse de la mano de Colectando Sol.

Con el objetivo de impulsar el desarrollo y uso de las energías renovables, se instala como agente de cambio y empoderamiento social. En vías de reconocimiento internacional, impulsa su trabajo configurando una identidad como colectivo, que se basa en la transparencia, innovación, el trabajo en equipo y el profesionalismo. Leandro Magri, Ingeniero Quimíco, actualmente cursando maestría en energías renovables, Co Fundador y Director de Colectando Sol, profundiza para Energía Estratégica sobre la propuesta.

¿De qué se trata la propuesta de Colectando Sol?

Colectando Sol es una iniciativa de desarrollo, difusión y aplicación de tecnologías solares con foco social. Desde nuestra filosofía constitutiva, nos pensamos en alta sintonía con el nuevo paradigma de empresas sociales, cuyo objetivo central es contribuir a la solución de problemáticas ambientales.

Con la sustentabilidad como norte, buscamos impulsar el aprovechamiento de la energía solar a través de capacitaciones y proyectos educativos; investigación y mediante el desarrollo de dispositivos solares autofabricables. En este marco, impulsamos también eventos, proyectos sociales y muchas otras alternativas en pos de concretar nuestros fines.

 ¿Qué desarrollos tienen en carpeta?

Comenzamos con nuestro joven emprendimiento hace aproximadamente dos años, con la producción de nuestro primer colector solar autofabricable, basado  en una creación original del brasileño José Alano.

Este “Colector Solar Social”, como nos gusta llamarlo, es un equipo capaz de producir agua caliente para usos sanitarios – como higiene personal y del hogar – en contextos donde, por causa de bajos recursos, el acceso a este servicio básico se ve limitado o no es seguro. En este contexto, corre con la ventaja de que puede ser confeccionado de forma local, con herramientas sencillas y empleando recursos de fácil adquisición, económicos,  e incluso reciclables.

Utilizamos materiales como botellas PET (politereftalato de etileno), cañerías de polipropileno, poliestireno expandido (telgopor), papel de aluminio, y pintura negra entre otras cosas. En este desarrollo propio, que difundimos con fuente abierta, buscamos incorporar siempre mejoras a su eficiencia, costo y facilidad de confección, siempre con la intención de multiplicar la cantidad de personas aprender a hacerlo, implementarlo, retransmitirlo y viralizarlo.

Respecto de las capacitaciones, ¿cuáles son las propuestas actuales?

Sobre esta línea de trabajo, actualmente dictamos nuestro taller de Autofabricación de colectores solares. Se trata de una actividad en su mayoría práctica, donde transmitimos conceptos de energía solar térmica, sistemas solares domésticos para calentamiento de agua, calefacción y climatización de piletas y, junto con todos los participantes del curso, confeccionamos Colectores Solares Sociales.

Además, construimos también colectores del tipo placa plana que, a imagen y semejanza de los equipos industriales, se hacen a partir de técnicas y materiales algo más sofisticados: cobre, chapa de aluminio, policarbonato, entre otros. Al finalizar la capacitación, realizamos una prueba al aire libre de todo lo autofabricado, y a su vez, destinamos estos equipos a proyectos sociales.

A modo de ejemplo, actualmente nuestros colectores solares sociales son canalizados a través de la ONG Ingeniería Sin Fronteras Argentina, y próximamente formarán parte de un sistema de calentamiento de agua para un colegio agrario en Colonia Dora, Santiago del Estero. También allí enseñamos a los alumnos a autofabricar equipos, puesto que buscamos lograr una verdadera transferencia tecnológica y realizar un aporte global, donde no sólo se implemente tecnología, sino que también se genere empoderamiento social.

De forma similar, desarrollamos otras actividades educativas en base a dispositivos diversos. Por mencionar algunos, nuestro taller de Autofabricación de Cocinas y Hornos Solares; o el taller Solar Fotovoltaico, donde además de interactuar con equipamiento para sistemas solares fotovoltaicos y adquirir conceptos sobre eficiencia energética, los participantes aprenden con sus propias manos a confeccionar paneles solares, cargadores de solares de celulares y luminarias solares. Estas propuestas, también serán destinadas a futuro a  Ingeniería Sin Fronteras, a través de sus proyectos sociales.

 ¿Cuáles soluciones en energía renovable interesan al mercado local?

 En mi opinión personal, al igual que en el mundo, en la Argentina nos encontramos en tiempos de bisagra energética y esta es una realidad tan notoria como apremiante. Existen diversas formas de aprovechamiento de fuentes de energías renovables, ya disponibles y muy maduras desde lo tecnológico, como colectores solares térmicos y paneles solares fotovoltaicos. No obstante, aún no pueden desplegarse al máximo en nuestro país, por cuestiones económicas, legislativas y en última instancia, políticas.

Verdaderamente tenemos recurso solar de calidad mundial, incluso mejor que el de muchos países líderes en el sector, y contamos con excelentes profesionales que trabajan pujantemente por el desarrollo de la energía solar en la Argentina. Definitivamente tenemos mucho por delante.

 ¿Qué cuestiones son necesarias a nivel país, para lograr una expansión en este campo?

 Se generará un gran cambio cuando, en el ámbito nacional, los usuarios domésticos de energía eléctrica puedan inyectar a la red electricidad producida por sus propios sistemas fotovoltaicos. Esto implicará una transformación en el paradigma energético, en el que muchos de nosotros pasaremos de ser usuarios pasivos de energía, a actores protagónicos de nuestra realidad energética. Así seremos mucho más conscientes del verdadero costo de producción de la energía, no sólo desde lo ambiental sino también desde lo económico.

 Desde Colectando Sol, entendemos también que muchas de estas tecnologías pueden ser producidas localmente, con recursos locales y técnicas sencillas. Estamos convencidos de que muchas tecnologías solares pueden ser autofabricables, y que a su vez, son una excelente opción para contextos sociales con bajos recursos o lugares remotos, pero también para simples hobbistas y entusiastas de las energías renovables.

Colectores solares, lumiductos, cocinas, hornos, secadores de alimentos, paneles fotovoltaicos, luminarias solares y cargadores de celulares, son sólo algunos de los dispositivos que muchos de los argentinos ya podrían comenzar a utilizar.

http://www.energiaestrategica.com/producir-energia-desde-casa-en-forma-sustentable-y-economica/